lunes, 5 de diciembre de 2011

1968 45.ª edición del Gran Premio de Madrid

Un día para la historia; el duque de Alburquerque, montando a TEBAS, gana el Gran Premio de Madrid


RESULTADOS TÉCNICOS
Hipódromo de La Zarzuela
Sábado 29 de junio de 1968
Gran Premio de Madrid
Para toda clase de caballos y yeguas de tres años en adelante. Pesos: tres años, 53 kilos; cuatro años o más, 59 kilos; Recargos: 2 kilos a los ganadores de un premio de 130.000 pesetas y 4 kilos a los ganadores de varios premios de 130.000 pesetas o de uno de 150.000 pesetas. Descargos: los caballos que no hayan ganado un premio de 100.000 pesetas descargarán: los de tres años, 2 kilos, y los de cuatro años o más, 4 kilos. Matrícula: 5.000 pesetas.
2.500 metros
700.000 ptas. - 180.000 ptas. - 80.000 ptas. - 40.000 ptas.
Copa donada por el excelentísimo Ayuntamiento de Madrid
Terreno bueno

ORDEN DEFINITIVO DE LLEGADA

1.º TEBAS - 60,5 kilos - Duque de Alburquerque - Propietario - Cuadra del duque de Alburquerque
2.º FLORIÁN - 51 kilos - C. Carudel - R. Ribas - Cuadra Cruz del Sur
3.º DONAGUA - 55,5 kilos - E. Camici (b. roja) - J. Méndez - Cuadra del conde de Villapadierna
4.º GUARANÍ - 51 kilos - A. Barderas - J. Méndez - Yeguada Donostiarra
5.º ADAR - 49 kilos - R. Martín - J. Méndez - Yeguada Ipintza
6.º RELTAJ (FR) - 63 kilos - J. A. Borrego - J. Méndez - Cuadra del conde de Villapadierna
7.º MASPALOMAS - 59 kilos - C. Carrasco - J. L. Barreiro - Cuadra del marqués de la Florida
8.º SNOBÍSSIMO - 47,5 kilos - G. F. Dettori (b. azul) - J. Méndez - Cuadra del conde de Villapadierna
9.º KAREL - 45 kilos - L. Auriemma (b. roja) - J. Méndez - Yeguada Ipintza
10.º MANGANGÁ - 49 kilos - O. Castillo - A. Carudel - Cuadra Dos Estrellas
11.º FEÍTA (IRE) - 52 kilos - C. Castañeda (b. roja) - A. Carudel - Cuadra Dos Estrellas
12.º GRIBÚ - 47 kilos - J. J. Alvarez - E. Serrano - Yeguada Urdiñ Oriyá
13.º CHANT D'AROMES - 51 kilos - S. Figueroa - L. Maroto - Cuadra de la duquesa de Valencia
14.º GOLFO - 53 kilos - C. Medina (b. blanca) - R. Ribas - Cuadra Cruz del Sur
15.º DON QUIJOTE (FR) - 55 kilos - F. González - M. García - Cuadra J. L.
Tiempo: 2' 43'' 2/5
Distancias: cuello, ¾ c., corta cabeza, 2 c.
Dividendos por cada veinte pesetas apostadas Preferencia
Ganador: 3.114 - Colocados: 188 - 48 - 84 - Gemela: 10.118 - Doble: 19.800
Dividendos por cada diez pesetas apostadas Tribuna
Ganador: 1.233 - Colocados: 94 - 26 - 30 - Gemela: 3.351

Artículos publicados por los periódicos y revistas de la época

AS diario gráfico deportivo, sábado 29 de junio de 1968
RELTAJ (Borrego), MASPALOMAS (Carrasco), DONAGUA (Camici), ADAR II (R. Martín) y FLORIÁN (Carudel), nombres preferidos en el Gran Premio de Madrid, que se corre hoy
Cuando nuestros lectores lean estas cortas lineas, faltarán pocas horas para que se dispute la prueba cumbre del calendario español. El Gran Premio de Madrid que se corre hoy, es uno de los más difíciles y competidos que se han presentado desde hace muchos años. Esta vez, ante la excelente clase de los tres años, los caballos de edad deben tener que emplearse a fondo si quieren alzarse con el triunfo. El plomo creemos que va a jugar una baza decisiva en el resultado de la carrera. Nadie desconoce la extraordinaria valía de RELTAJ y MASPALOMAS, hasta ahora considerados como los dos mejores caballos del hipódromo, pero tampoco no ignora nadie que la generación actual de tres años es muy superior a la de años anteriores, al aparecer varios con categoría de auténtico "crack", por lo que, a la hora de la verdad, son muchos los aspirantes al triunfo en tan importante prueba. En resumen, nos encontramos ante una de las carreras más emocionantes de estos últimos tiempos.
Los quince de la carrera uno a uno
A continuación, vamos a detallar los quince candidatos al triunfo, con la impresión que cada uno de ellos nos produce:
RELTAJ, caballo alazán de cinco años. Ha corrido seis veces en la presente temporada, venciendo en cuatro ocasiones y colocándose segundo en las otras dos. Llevará los primeros colores de su cuadra e irá conducido por su jinete habitual, Borrego. A la vista de sus últimas carreras y de sus trabajos, está en el mejor momento de su vida. Es uno de los principales candidatos al triunfo. Aunque creemos, que si no lo logró el año pasado, que iba en peores compañías, hoy le va a resultar más difícil lograrlo, por ser muy superiores sus rivales a los del pasado año. De todas las formas, es caballo capaz de las mayores proezas.
MASPALOMAS, caballo castaño de cuatro años. Ha corrido cuatro veces este año, venciendo en dos ocasiones y siendo segundo y tercero en las restantes. Al parecer, su forma va en declive, aunque las noticias que nos llegan de su cuadra es de que casi ha vuelto a ser el extraordinario caballo que siempre fue. Ceferino Carrasco será el encargado de montarle. Le conoce perfectamente, por ello y por su verdadera categoría de "crack" creemos estará entre los primeros en la llegada. Por razones de peso, en relación con los jóvenes, va perjudicado.
DON QUIJOTE, caballo tordo de cuatro años. Ha corrido siete veces sin colocarse nunca. No comprendemos las razones de su presencia en la carrera.
DONAGUA, caballo castaño oscuro de tres años. Ha corrido cinco veces, venciendo en tres. Un segundo y un tercero son las otras actuaciones. Viene de ganar rotundamente y de confirmar se encuentra completamente recuperado de la grave operación sufrida. Le conducirá el jinete italiano Enrico Camici, que ya corrió en Madrid hace un mes, sufriendo un accidente en la salida, lo que le privó de confirmar su gran clase. Hoy, en magníficas condiciones de peso, le consideramos el primer aspirante al triunfo. Claro que desconocemos las órdenes de la cuadra, pero no creemos que deba ser sacrificado en "aras" de algún compañero. Su clase es extraordinaria, y sus posibilidades de triunfo enormes.
GOLFO, caballo castaño de tres años. ha corrido tres veces, logrando vencer en las dos primeras, siendo cuarto en la otra. Llevará los segundos colores de la cuadra Cruz del Sur y sabemos que Carudel, su jinete habitual, ha preferido montar a su compañero FLORIÁN. Como se trata de un excelente producto, no se puede descartar.
CHANT D'AROMES, yegua castaña de cinco años. ha corrido cuatro veces, con una victoria, un tercer puesto y dos derrotas. Hoy puede correr bien, pero no creemos pueda ganar.
FEÍTA, yegua alazana de cuatro años. Ha corrido en seis ocasiones. Tiene dos segundos puestos, un tercero y un cuarto. Las restantes, sin colocarse. Lleva los segundos colores de la cuadra. Sin descartarla del todo, estimamos muy difícil su victoria.
FLORIÁN, caballo alazán de cuatro años. Con cuatro actuaciones en el año. Un primero, dos segundos y un tercero. A medida que ha ido transcurriendo el tiempo, mejor ha sido su forma, siendo su última carrera extraordinaria. Hoy, montado por Carudel, y en excelentes condiciones de peso, esperamos figure entre los primeros, no resultando extraño que pudiera alcanzar el triunfo.
GUARANÍ, yegua castaña oscura de tres años. Con cuatro salidas en el año, venciendo en dos, y logrando un segundo y tercer puesto en las otras dos. Ha corrido francamente bien en su última salida, por ello contará con muchos adeptos a la hora de apostar.
ADAR II, caballo castaño de tres años. De tres actuaciones en el año, ha vencido en dos, siendo el segundo en otra. Es la gran baza de la yeguada Ipintza. Irá conducido por Román Martín, su jinete habitual. Pasa por un extraordinario momento y va a correr en condiciones óptimas de peso, en relación con los mayores y los de su misma edad. Creemos que figurará en la gemela de la carrera. Es uno de los principales candidatos al triunfo.
MANGANGÁ, caballo castaño de tres años. Ha corrido en cinco ocasiones, venciendo en dos. Las restantes fue tercero. Su forma ha ido declinando, a la par que subía la de sus rivales. Por lo últimos trabajos realizados, parece haber recuperado la forma que le hizo famoso. Le va a montar el jinete recién contratado por su propietario, el chileno Castillo. Es un buen aspirante aunque le vemos batido por otros caballos de la carrera.
TEBAS, yegua castaña de cinco años. ha corrido dos veces, venciendo en una, y no colocandose la otra. Irá montada por su propietario, el duque de Alburquerque, que es su mejor recomendación. Los trece kilos que recargará por la monta de su propietario, debe impedirla toda posibilidad de triunfo, aunque si lo consigue no nos extrañaría; su jinete es capaz de las mayores hazañas.
GRIBÚ, yegua castaña de tres años. Con cuatro actuaciones, en las que ha sido primera, segunda, tercera y cuarta. Bien situada en la escala de pesos. No creemos consiga vencer ya que ha sido batida en repetidas ocasiones por la mayoría de sus rivales de hoy.
SNOBÍSSIMO, caballo castaño de tres años. Con cuatro salidas en el año. En tres ocasiones tercero y una no colocado. Su propietario ha traído al jinete italiano Dettori para que le conduzca en tan importante prueba. Por el peso y por su extraordinaria clase debe de estar en la llegada, La incógnita reside en su monta y en las órdenes de la cuadra. Puede ser el "sacrificado".
KAREL, yegua castaña de tres años. Con tres salidas en público de las que sólo ha vencido en una, siendo segunda y tercera en las restantes. Irá montada por el jinete francés Auriemar. Con los segundos colores de la yeguada Ipintza, creemos hará todo lo posible para que venza su compañero ADAR II.
Resumimos nuestro comentario, esperamos que RELTAJ, MASPALOMAS, DONAGUA, ADAR II y FLORIÁN, luchen por la victoria en este sensacional y difícil Gran Premio de Madrid. (ÁNGEL BITTINI)

MARCA diario nacional de los deportes, sábado 29 de junio de 1968
Hoy, el Gran Premio de Madrid
Las cuadras de Beamonte, Villapadierna y el marqués de la Florida, rivales por un difícil triunfo
Ya está aquí, ya tenemos al alcance de nuestros prismáticos el Gran Premio de Madrid; la carrera más espectacular de nuestro Hipódromo; la mejor dotada; la que reúne a los caballos más destacados, dentro de una escala que con ligeras excepciones no elimina de probabilidad a ninguno de los candidatos. El vencedor del Gran Premio 1968, por primera vez, percibirá la cantidad de 700.000 pesetas; el segundo, 180.000; el tercero, 80.000, y 40.000 pesetas para el cuarto. Por encima de la dotación el orgullo de vencer, porque en nuestro Hipódromo la importancia de situar a un caballo primero en la meta del Gran Premio supera en interés a la cantidad crematística; pero, como a nadie le amarga un dulce, digamos que se ha acogido con satisfacción este aumento, porque 700.000 pesetas, aunque tengamos en cuenta la devaluación..., son pesetas.
Seguidamente detallamos nuestra impresión sobre los quince participantes.
Los quince del Gran Premio, uno por uno
RELTAJ, cinco años, por PRINCE TAJ y RELICT. En esta época el caballo importado siempre ha corrido bien. En los entrenamientos ha demostrado encontrarse en plena forma. Viene de ganar últimamente el Diputación, Ganadería, Urquijo y Onagro. Lleva los primeros colores de su Cuadra, y aunque el peso de 63 kilos lo consideramos excesivo, es nuestro favorito, en virtud a su estado actual y al descenso de MASPALOMAS, que lógicamente, en circunstancias normales, tenía que batirle con cuatro kilos menos.
MASPALOMAS, cuatro años, por ENTANGLEMENT y EIRE. Nacido y criado en Arizábalo, este extraordinario caballo lleva obtenidas para su propietario once victorias, totalizando en primeros premios y colocaciones 1.673.260 pesetas. Cabe destacar su brillantísima  campaña de 1967: Opcional (60 kilos), Cimera, Nacional, Derby español, Gran Premio de San Sebastián, Memorial y Gladiateur. Es el primer caballo español que en un solo año pudo ganar más de un millón de pesetas. En lo que va de temporada se ha adjudicado, en un paseo, el Corpa (3.000 metros) y el Gran Premio del Generalísimo. En el Bolivar, no encontrándose en forma, tuvo que dispensar mucho peso a todos sus oponentes, ocupando el tercer puesto. Las últimas noticias indican un ligero progreso de este caballo, que corre con Ceferino Carrasco, jockey con el que nunca perdió. Es un auténtico crack, que sólo puede perder el Gran Premio por tener un gran enemigo, el calor y por no encontrarse en plenitud de facultades.
DON QUIJOTE, cuatro años, por GREY SOVEREING y KILDANGAN LASS. La primera sorpresa nos la dio este caballo al inscribirse en el Gran Premio. Nunca ha logrado colocarse, y por ser importado dispensa peso. Es el participante con menos probabilidades en toda la historia del Gran Premio de Madrid.
DONAGUA, tres años, por TOURAGUA y DONA FLY. Ha ganado en sus tres últimas carreras, la más importante, el Derby español, batiendo a ADAR II. Debe correr bien, y es uno de los favoritos; pero al dispensar cuatro kilos al de Beamonte, le vemos detrás de éste.
GOLFO, tres años, por SALVADOR y LASSIE. Lleva los segundos colores de la Cuadra Cruz del Sur, que otorga a FLORIÁN la máxima probabilidad. En el Gran Premio Nacional consigue una victoria convincente con la ayuda de una buena monta. En el Derby no hizo su carrera. Deseamos verle otra vez para opinar con más conocimiento de causa; pero, como pronóstico, no creemos que pueda ganar.
CHANT D'AROMES, yegua de cinco años, por RAPACE y NORSEMAN. No existen motivos para otorgarle probabilidad. Puede correr relativamente bien; pero su triunfo constituiría una sorpresa fenomenal.
FEÍTA, yegua de cuatro años, por PANASLIPPER y NO WRINKLES. Segundos colores de la Cuadra Dos Estrellas. Probabilidad remotísima. Debe ser batida.
FLORIÁN, cuatro años, por COCOLICHE y ZOMPICCHIA. El Gran Premio de Madrid va a determinar si el del Generalísimo fue una carrera mala de MASPALOMAS o una actuación magnífica de FLORIÁN. El de la Cuadra Cruz del Sur, con 56 kilos, se permitió el lujo de quedar a un cuello de MASPALOMAS (62), haciendo galopar de firme al de Florida. Esta tarde FLORIÁN va en magníficas condiciones de peso, y lleva nuevamente la monta de Carudel. No podemos descartarle.
ADAR II, tres años, por ARABIAN y DULDÉN. uno de sus mayores inconvenientes puede ser su difícil carácter. Caballo de clase y magnífico galopador, el de Beamonte nos convenció no sólo en el Cimera, sino en el Derby español, carrera que, desde nuestro punto de vista, pudo haber ganado con un poco más de suerte y cien metros más de carrera. Lleva una buena monta y un peso que forzosamente inclina muchos pronósticos a su favor. Técnicamente es el ganador del Gran Premio. Esta impresión quedaría confirmada si convirtiéramos el Gran Premio en un Handicap; es decir, ADAR II tiene el peso a su favor.
MANGANGÁ, tres años, por TOURAGUA y MINSTREL LADY. Sobre este potro debuta en España el jockey chileno Orlando P. Castillo, que nos ha causado buena impresión. Con 49 kilos, el de Dos Estrellas, en un buen momento, puede resultar peligrosísimo. Felipe Sánchez, el primer mozo de la Cuadra, nos dijo ayer: "Confío en MANGANGÁ; creo que podría ganar. Su mayor enemigo, ADAR II".
TEBAS, yegua de cinco años, por ALFÍDIR y HALLADA. Sólo el entusiasmo del duque de Alburquerque justifica la participación de TEBAS con once kilos más de lo que le corresponden. Prácticamente está fuera de probabilidad.
GUARANÍ, yegua de tres años, por COCOLICHE y PHARINANDE. Su victoria en el Premio Beamonte fue concluyente, batiendo fácilmente a KAREL y GRIBÚ. A pesar de esta brillantísima carrera, no creemos que pueda batir a potros como ADAR II, a quien dispensa peso.
GRIBÚ, yegua de tres años, por MONTFLEUR y SUNNIDE. Hasta el Premio Beamonte estaba considerada como la mejor yegua de su generación. Ha corrido muy bien; pero esta tarde, con un aprendiz y ante caballos de la máxima categoría, la vemos batida.
SNOBÍSSIMO, tres años, por TOURAGUA y BELLA DONA. Muy favorecido por las condiciones técnicas, este potro lleva 47 kilos. Con el peso citado tiene que resultar un candidato imposible de descartar.
KAREL, yegua de tres años, por VIEUX MANOIR y KARELIKA. Segundos colores de la Cuadra Beamonte. Buena carrera en el Oaks español. Puede correr bien.
El Gran Premio, en unas lineas
RELTAJ - ADAR II es la gemela del alto mando del periódico. El hijo de RELICT, en plena forma, puede ganar. ADAR II lleva un peso que, una vez vistas sus anteriores carreras, justifican la confianza que depositamos en sus posibilidades. uno, muy personalmente, sigue confiando en el gran MASPALOMAS. No se encuentra en plena forma, el calor le perjudica; pero el caballo del marqués es un auténtico superdotado, y cuando se tienen facultades de esas "dimensiones" pueden esperarse los mejores resultados. (EL DUENDE)
LOTERÍA EN EL GRAN PREMIO
Hacía mucho tiempo en que el Gran premio de Madrid no se corría como esta tarde, bajo un signo de incertidumbre tan acusado como el de hogaño. Hubo muchos Gran Premio en que si surgió la sorpresa, y, claro, se puede citar como efemérides; pero fue eso, una sorpresa de las muchas que se dan en el turf. Ahora no se trata de si surge el "outsider", sino que hoy, si exceptuamos a dos o tres de los quince que saldrán a la pista, cualquiera que sea el ganador no constituirá una sorpresa, al menos para mí, pues esa docena de caballos tienen su probabilidad mayor o menor; pero "chance", a fin de cuentas. Si cualquiera de los nombres de esa casi docena a que me refiero ganase, no constituiría su victoria una sorpresa, "un batacazo", como se dice en la jerga de los apostantes.
Ello nos habla de la bondad de este Gran Premio 1968 y de la esperanza de ver una buena y emocionante carrera. De un lado, el grupo de Villapadierna, con RELTAJ, DONAGUA y SNOBÍSSIMO; de otro, los colores Beamonte, ADAR II y KAREL; la Cuadra Cruz del Sur, con GOLFO y ese cuatro años, FLORIÁN, con 51 kilos y Carudel encima; la Dos Estrellas, con FEÍTA, también con buen peso, y MANGANGÁ, con 49, y el debut de, al parecer, un buenísimo jinete: el chileno castillo, que al menos tiene pinta y cara de jockey, y, naturalmente, el gran MASPALOMAS, al que jamás se le puede abandonar, después de sus extraordinarios triunfos, y el del Corpa, sobre 3.000 metros, y el de Su Excelencia el Generalísimo, en que pasa sus apuros, pero que gana, concediendo seis kilos, y hoy nueve, a FLORIÁN, y no olvidemos a GUARANÍ, pese a los 51 kilos, que le borran casi, casi, los cuatro años, y, por ultimo, citemos a DON QUIJOTE, el caballo con menos probabilidades de los que han corrido el Gran Premio; GRIBÚ, lo mejor de las potras, pero que me parece batida, así como con otra performance inferior, a CHANT DÁROMES y a TEBAS, por los once kilos de exceso que llevará, aunque su participación sirva para poner de manifiesto una vez más su enorme afición.
Así están los "peones" de este enorme juego que es el Gran Premio, y en el que entramos todos; propietarios, jockeys, preparadores, mozos, jugadores, incluso los que tuvieron suerte en la cena-poule de la Caja de Socorros de entrenadores, jockeys y mozos de cuadra, que estuvo concurridísima.
Aunque todo es relativo, no debe olvidarse de los pesos por edad, y así, si RELTAJ, por ejemplo, le concede en el programa catorce kilos a ADAR II, en realidad sólo le concede ocho, y MASPALOMAS, cuatro, aunque siempre el plomo es el plomo.
Y, por último (consejo), no olvidar las buenas condiciones de peso en que MASPALOMAS corre, y las de SNOBÍSSIMO (47,5 kilos), y con uno de los mejores jockeys de Italia.
En definitiva, de lo que debemos alegrarnos es de las dificultades en el pronóstico, señal que hay donde elegir, porque tenemos en nuestras Cuadras buena clase.
Y como en los toros: "Que Dios reparta suerte".
(N. F.-C.)
DOBLE ENTREVISTA EN EL BAR LOS JOCKEYS
José Antonio Borrego: "No temo a MASPALOMAS, creo que ganará RELTAJ"
Román Martín: "ADAR II y GUARANÍ puede ser la gemela del Gran Premio"
Román, dame una caña. Borrego, una ración de calamares. Estamos en el bar Los Jockeys; sus propietarios son dos de nuestras mejores fustas, José Antonio Borrego y Román Martín. En el bar, situado en el centro de Aravaca, hombres del hipódromo, compañeros de profesión y propietarios, que quieren enterarse de las últimas noticias. Borrego y Román son dos magníficos socios en su negocio y dos grandes rivales en la pista. Ayer visitamos el bar Los Jockeys para mantener una cordial entrevista con estos famosos jinetes. No cabe duda de que en la Beamonte y en la de Villapadierna puede haber noticia; por eso nosotros, al servicio de nuestros lectores, no didamos en acudir a la gran tertulia hípica. Entre cerveza y cerveza se habla del Gran Premio, se habla de ADAR II, de RELTAJ, de FLORIÁN... y de MASPALOMAS, porque nosotros quisimos interesarnos por la opinión que sobre este caballo tienen formada los jockeys que quieren batirle.
José Antonio Borrego, después de atender a uno de sus clientes, nos dice:
- Creo que RELTAJ puede ganar el Gran Premio de Madrid. El caballo del conde ha trabajado muy bien. Se encuentra a punto. El peso de 63 kilos es muy alto, pero el año pasado ya corrió bien con el mismo plomo.
- ¿Quién puede ser su mayor enemigo?
- Bueno, creo que la Cuadra, al margen de RELTAJ, estará bien defendida. No se olvide usted de DONAGUA y tampoco debe usted olvidar a SNOBÍSSIMO, con 47 kilos. Confío en los caballos de mi propietario y, de ellos, en RELTAJ más que en ninguno.
- ¿Temes a MASPALOMAS?
- Mire, Duende, aunque usted opine lo contrario, a MASPALOMAS, después de haber visto el Bolívar, no le temo; creo que le podremos batir.
Román Martín abandona unos momentos la barra y nos dedica unos minutos. Cuando hablamos del Gran premio nos dice:
- La gemela que más me gusta es ADAR II - GUARANÍ. Confío en los caballos de la preparación Méndez; ADAR II es un buen caballo; tiene, naturalmente, una primerísima chance.
- ¿No te parece un caballo de carácter difícil?
- Sí, un poco, pero deposito grandes ilusiones en este potro. Don Ramón se merece ganar el Gran Premio y yo haré todo lo que pueda por conseguirlo.
- ¿Qué opina de MASPALOMAS?
- Le veo batido, pero para que se te pase el disgusto te invito a una cerveza.
Borrego y Román tiene que volver a ocuparse de su negocio. Llega la propietaria de la Cuadra Yolanda, María del Carmen García. Antes de que le haga una pregunta, manifiesta:
- Mi ganador se llama DONAGUA; mi colocado, MASPALOMAS.
Nos vamos del bar Los Jockeys, que sigue muy concurrido. Román nos despide desde la barra.
Adiós, Duende; MASPALOMAS tendrá que galopar mucho si quiere ganar.
Como Román tiene razón, abandono el bar y me vengo al periódico.
(EL DUENDE)

Diario ABC, domingo 30 de junio de 1968
Fabulosa monta de un jinete excepcional
El duque de Alburquerque, sobre TEBAS, gana el Gran Premio de Madrid
En una de las tardes más calurosas del Hipódromo de la Zarzuela se ha corrido un Gran Premio de Madrid, realmente excepcional.
Por primera vez, esta prueba, la más importante del calendario hípico español, era dotada con un millón de pesetas, además de la Copa del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid, y, como ya indicábamos en nuestros comentarios, era uno de los más abiertos, que hayamos conocido.
Esta incertidumbre, la posible sorpresa; todo, ha sido superado en la realidad. Lo que nos parecía prácticamente imposible, ha sucedido, y así, hemos contemplado absortos, un gran premio, que no podíamos creer.
El duque de Alburquerque, en un final espectacular, luchando palmo a palmo sobre TEBAS, y pidiendo al máximo a su cabalgadura, obtenía una victoria realmente sorprendente. En una apretadísima llegada, TEBAS batía por un cuello a FLORIÁN; siendo tercero a tres cuarto, DONAGUA; cuarta, a corta cabeza, GUARANÍ, y quinto, ADAR.
La sorpresa y estupor del público se convirtió en una ensordecedora ovación. A la entrada de Alburquerque en el recinto de tribunas, se le tributaba en el Hipódromo de la Zarzuela la más delirante acogida que haya tenido un jinete vencedor. La apoteosis de Alburquerque es el triunfo y la consagración de una vida, de sacrificio y amor, por el caballo.
El general Villalba, entre ensordecedores aplausos, entregó al duque de Alburquerque la Copa del Ayuntamiento de Madrid.
A las ocho de la tarde, y continuando el calor sofocante que caracterizaba la reunión, los quince participantes en el Gran Premio de Madrid hicieron el tradicional desfile ante las tribunas. La expectación era enorme y el público aplaudía el canter de sus favoritos. Aunque los caballos estaban sudados, lógicamente por la temperatura, la puesta a punto en general era perfecta. Tres jockeys extranjeros habían venido para tomar parte en esta carrera: los italianos Camici y Dettori, para montar a DONAGUA y SNOBÍSSIMO, y el francés Auriemma, para conducir a KAREL. Entre todos estos profesionales de la fusta un gentlemen español tomaría la salida: el duque de Alburquerque, con su yegua TEBAS, llevando 11 kilos más de los que le correspondería por las condiciones de esta prueba. Teóricamente, Alburquerque, aunque ya con CAPRICHOS ganara un memorable Gladiateur, en este Gran Premio de Madrid, corría para justificar una vez más su inmensa afición a este deporte.
Frente al poste de los 2.500 metros, y en perfecta alineación, se da la salida, y es KAREL la que toma inicialmente el mando. A su paso ante las tribunas pasan en cabeza KAREL, seguida de su compañero de cuadra ADAR, GRIBÚ y muy juntos el resto de los participantes. No hay variaciones hasta mediada la recta del río, en que ADAR toma el mando. A la entrada de la curva de El Pardo, GUARANÍ inicia un avance por la curva, pero tiene que ser retenida y salir del exterior. Entra ADAR en cabeza en la recta final seguido de cerca por KAREL y GUARANÍ. Frente al poste de los 2.200 metros aparecen ADAR y GUARANÍ casi a la misma altura, mientras que por el exterior surge fortísima TEBAS, y trás ella, FLORIÁN.
La sorpresa es general, al ver a TEBAS luchando con los de cabeza, mientras que RELTAJ y MASPALOMAS no existen en la llegada. TEBAS, FLORIÁN, DONAGUA, GUARANÍ y ADAR dan verdadera emoción a la llegada y es Alburquerque, que bracea con la máxima eficacia, el que se impone, y consigue para TEBAS la victoria. Segundo, a un cuello, fue FLORIÁN; tercero, DONAGUA, y cuarta, que no tuvo un recorrido afortunado, GUARANÍ.
La mayor sorpresa que nuestro turf haya jamás registrado, se había consumado: Alburquerque, contra todo pronóstico, ganaba el Gran Premio de Madrid. (LEGAMAREJO)

Blog CABALLOS Y CABALLEROS, sábado 13 de marzo de 2010
Nadie que estuviera en el hipódromo de la Zarzuela el 29 de junio de 1968 podrá olvidar jamás aquella tarde. Yo ni siquiera estuve y no puedo olvidarlo. De vez en cuando le pregunto a mi tío como fue. - Estábamos todos pendientes de RELTAJ, de MASPALOMAS, de DONAGUA, de ADAR… Y alguien empezó a gritar "¡Que viene el Duque"! Y de pronto solo podíamos mirarle a él, desencajado sobre TEBAS, montando en una posición muy rara, desgarbado, parecía que había perdido un estribo, pero… ¡nada podía pararle! La nómina de participantes en aquel Gran Premio de Madrid resulta, vista hoy, impresionante; RELTAJ el extraordinario y clasudo caballo de Villapadierna, escoltado por otros ilustres compañeros de cuadra en edad clásica, DONAGUA y SNOBÍSSIMO, el todopoderoso, casi totémico, MASPALOMAS, del marqués de la Florida, considerado entonces el mejor caballo jamás criado en nuestro país, y además MANGANGÁ, ADAR, la vencedora del Oaks, GUARANÍ, el siempre peligroso FLORIÁN… Y sobre ellos, nuestros más grandes jinetes del momento; un Carudel ya asentado y recogiendo el testigo de legendarios jockeys foráneos como Leforestier, Archibald, Stern o el gran Lucien Lyne, que hicieron de la profesión un arte en nuestro país, su gran rival, el 'jockey del pueblo', Román Martín, el infartante José Antonio Borrego, siempre con problemas con el peso, siempre espectacular, veteranos como Barderas o Simón Figueroa y nuevas figuras como Medina y Carrasco… Y aunque el excelentísimo Lester Piggott, vencedor el año anterior sobre TOTÉ no había venido –esta vez le tocaba 'robarle' el Derby irlandés al gran SIR IVOR, en beneficio de su monta, RIBERO–, si que confirmaban su presencia en Madrid los italianos Dettori -si, el padre del inimitable Frankie–, Enrico Camici -nada menos que el jockey de RIBOT y triple vencedor del Arco– y el ligerísimo francés Auriemma, amén de las recientes contrataciones de Jorge Antonio para su cuadra Dos Estrellas, el chileno Castillo y el peruano Castañeda. Y luego estaban TEBAS y 'el Duque', que ya habían concurrido en la anterior edición logrando un undécimo puesto de catorce participantes; con cinco años, la yegua había corrido en 1968 en dos modestas pruebas en liso, con una victoria, y había vencido a su vez en sus dos compromisos en vallas. Se comentaba la decisión de su propietario de volver a montarla él mismo, con 11 kilos por encima del peso que oficialmente debía llevar (60 por 49), y cuando desde el diario Marca 'El Duende' le interrogaba al respecto declaraba… - La monto yo porque deseo participar en la prueba más importante del turf nacional y porque la yegua tiene una mano delicada y no conozco su estado. No creo tener ninguna probabilidad, pero esto es un deporte y me gusta participar.
Carudel y Camici fueron criticados por algunos especialistas; del primero se dijo que atacó demasiado tarde con FLORIAN y del italiano se llegó a decir que se había "quedado frito" sobre DONAGUA, demostrando una falta de empuje sorprendente en un jockey de su tremenda categoría. Pero en realidad nadie dudaba que el triunfo del Duque había sido absolutamente legítimo (aunque un conocido aficionado y tablista pasó casi un década sin aparecer por La Zarzuela tras aquel 'atentado' a la lógica hípica) y el propio Camici, a poco de cruzar la meta, se acercó a él aún a lomos de su caballo para estrecharle la mano. Pero… ¿realmente estaba tan fuera de lógica el triunfo de TEBAS en el Gran Premio? Lo cierto es que… no tanto como parece, aunque bien es cierto que es mucho más fácil hacer análisis a posteriori. Pero vamos con algunos datos, como el famoso recargo de 11 kilos que, curiosamente, el Duque redujo al máximo. Sólo tres meses antes del Gran Premio, el Duque había dado uno más (61) en balanzas, así que apuró hasta el límite. Hay que tener en cuenta que entonces se discutían mucho las características de la escala del Gran Premio y en el estudio previo de una revista hípica se decía que, con respecto a las condiciones correctas, los caballos con más kilos por debajo (9) de lo que deberían marcar las condiciones 'lógicas' de la carrera eran, que curioso, los dos que formaron la gemela, TEBAS y FLORIÁN… Así que el 'deficit' de ser montado por su propietario estaba enjugado por el hecho de que en realidad la yegua, en una prueba similar en cualquier hipódromo del mundo, hubiera debido cargar con 58 kilitos (no los 49 inicialmente asignados). Súmele a eso de que, en realidad, TEBAS apenas notó el plomo porque no sólo apenas portaba nada más que la montura, sino que tanto en carreras de vallas como de gentlemen estaba acostumbrada a correr con pesos muy por encima de los 70 kilos, con su propietario cargando una buena cantidad de plomo. Así que, en cierta manera, esta tarde iba a notar cierto 'alivio' frente a sus condiciones normales de carrera. La distancia la hacía de sobra, acostumbrada a los recorridos de obstáculos, y había ganado cierta velocidad participando en carreras de liso casi siempre por debajo de los 1800 metros… Casual o no, TEBAS llevaba una preparación que si llega a ser obra de un Tesio la habríamos calificado de magistral… Al día siguiente, el Duque declaraba a Ventura Gil de la Vega, en las páginas de Marca "Yo quería demostrar, solamente, que la yegua era muy buena. Todo el mérito le corresponde a TEBAS. sabía que iba a correr bien, pero ganar… ¡No! Yo he sido el primer sorprendido. Objetivamente, tuve mucha suerte, saliendo beneficiado de la lucha que han mantenido en la curva los que iban delante de mi. Al situarme a la altura de los primeros se terminó mi labor. El resto lo hizo la yegua, que por otra parte iba en unas condiciones muy cómodas. Hace mucho que no corría con sólo 60 kilos y hacía mejor la distancia que la mayoría de los participantes". Lógico o no, aquello quedó para la historia. Ha habido muchas victorias inesperadas en la historia de nuestras carreras pero quizás ninguna tan bonita como aquella de TEBAS y el Duque. Años después, el gran aficionado y propietario Nicholas Biddle recordaba como una de sus mayores satisfacciones fue el haber recomendado al Duque la adquisición de ALFÍDIR, padre de TEBAS y muchos otros productos del Duque, como semental. TEBAS tardó un año en reaparecer, sin brillo, y sólo volvió a ganar en vallas. En la yeguada dió a ELLA, posteriormente madre de LA PISTA, que le dio buenas victorias a su propietario y criador. Pero sobre todo nos dejó un trocito de leyenda. Cuando pienses que algo que deseas es imposible, cierra los ojos e imaginaté al Duque, desencajado sobre TEBAS, montando en una posición muy rara, desgarbado, pero… ¡Nada puede pararle!

Diario PUEBLO, lunes 1 de julio de 1968
TEBAS masacró todos los cálculos en el Gran Premio
Esta edición 1968 del Gran Premio de Madrid ha sido de las que hacen época. En muchos sentidos, pero, básicamente en dos aspectos fundamentales: la apoteosis del duque del lado positivo, y la quiebra escandalosa de todas las escalas de valores, vigentes o presuntas.
La apoteosis ducal es el fruto de una larga vida de afición y de sacrificios físicos ofrendados por Alburquerque al hipódromo. La misma tarde de San Pedro, don Beltrán montaría nada menos que a 60,5 kilos, que daba su estructura y la calidad de "amateur". Le impusieron, sin duda, una severa dieta y muchísimo esfuerzo. Este "gentleman", en fin, el que se la juega indefectiblemente en cualquier valla, el que derrocha técnica e intrepidez una tarde sí y otra también; el criador "autónomo" de Algete; el hombre incapaz de "licenciar" de su finca a caballos inútiles, ya por sus años o por incapacidad, "porque él es incapaz de abandonar a unos amigos tan fieles...", se ganó a pulso un florón tan memorable al que muchísimos aspiran y muy pocos alcanzan. El lo obtuvo en triple concepto: como propietario, como preparador y como jinete. Si en este último aspecto sobresalió espectacular su maestría, por canon de asombro, no le van en zaga las otras dos facetas. De ninguna manera.
El aspecto negativo del caso, puede resumirse así: TEBAS pulverizó los dictados más concienzudos de la cátedra. Cayeron con estrépito los cálculos de handicap y hubo menosprecio flagrante de los kilos que correspondían a la yegua triunfadora, "regalando" once y medio. Que son kilos, cuerpos de caballo y renuncia teórica a una probabilidad que, en cualquier caso, no era de primer orden. La gloriosa incertidumbre del "turf".
Transcurridos más de dos días, después del acontecimiento, periodísticamente hay que resumirlo. Y en el resumen establecer que el prestigio cobrado por los tres años durante varios meses, salió maltrecho en menos de tres minutos. No desvirtuado por completo, pero sí bastante resentido. Menos mal que DONAGUA, GUARANÍ y ADAR II galoparon a satisfacción, aunque el de Ipintza, de modo concreto, lo hizo por bajo de lo esperado por muchos.
Todos los aficionados conocen de sobra el desarrollo de la prueba. Los dos pupilos blanquiverdes hicieron el gasto de salida, rivalizando con DONAGUA y SNOBÍSSIMO, hasta que a éste se le paró el motor. RELTAJ, descolgado prohibitivamente, no podía llegar y no llegó. FLORIÁN sí, con tacto exquisito, mientras MASPALOMAS se hundía en esa cuestecita postrera de la llegada.
El duque puso de acuerdo a todos, en un final bellísimo, magistral, tras recorrido impecable y prudente. Hacía un calor agobiante, insultante, pero millares de personas se quedaron instantáneamente frías, por un minuto. El preciso para reaccionar y recibir clamorosamente al triunfador en la puerta de ganadores.
Puesto que este Gran Premio ya se ha escrito que hace época, habrá que volver sobre él más de una vez, y volveremos. (QUILATES)

Diario INFORMACIONES, domingo 30 de junio de 1968
Asombrosa victoria del duque de Alburquerque
La edición de 1968 del Gran Premio de Madrid ha constituido la mayor sorpresa del historial de la gran prueba al triunfar en ella una yegua que a sus cinco años reunía todos los descargos posibles por no haber ganado nunca un premio de 100.000 pesetas y que el pasado año en esta carrera, en las mismas condiciones, era la once en un campo de catorce barrida totalmente. Pues TEBAS se permitió el lujo de subir ¡doce kilos!, ya que su propietario, el duque de Alburquerque, no bajó de 61 kilos. Pues sí, señores, dando dos kilos a MASPALOMAS, ocho a DONAGUA, 10 a FLORIÁN y podíamos seguir citando nombres, Alburquerque sobre TEBAS ha ganado el Gran Premio de Madrid 1968, con lo que el extraordinario jinete, caso único en la historia del "turf", logra el máximo galardón en su interminable carrera de éxitos.
La prueba
Con las tribunas abarrotadas de público se hizo el desfile preliminar de los 15 aspirantes, y en el poste de los 2.500 metros se dio la salida válida mandando en el primer paso ante la meta las dos chaquetillas de Beamonte. ADAR II y KAREL, con GOLFO y GRIBÚ a sus alcances, cerrando FLORIÁN y RELTAJ, que volvía a esperar. En la recta de enfrente se incorpora DONAGUA a los de cabeza, y en la curva, donde ASAR II intenta irse, el que monta Camici va a por él, notándose entonces el ataque en tromba de FLORIÁN y RELTAJ desde los lugares de atrás. Vuelcan en la recta final, y de dentro a fuera aparecen ADAR II, DONAGUA y detrás TEBAS -que encontró un bonito sitio en la curva-, GUARANÍ, FLORIÁN y RELTAJ. Este, en seguida cede, y ADAR II tampoco da sensación de peligro, adelantándose a media recta TEBAS, sobre la que Alburquerque empuja con eficacia fuera de serie, haciendo inútiles los intentos de FLORIÁN, DONAGUA y GUARANÍ, que por este orden, y en fotografía, ocupan las colocaciones a un cuello de la ganadora.
La carrera fue extraordinaria y los metros finales de mucha emoción en los que el duque estuvo soberbio sobre su buena cabalgadura. Carudel, con FLORIÁN a favor de peso estuvo donde le correspondía, así como DONAGUA y GUARANÍ, estos dos con falta de energía en sus montas. Grandes aplausos acogieron la vuelta del ganador a balanzas, repitiéndose la ovación cuando el general Villalba entregó la copa donada por el Ayuntamiento de Madrid al duque de Alburquerque, que escribió el sábado, ayer, una página inolvidable. (F. JAQUOTOT)

Diario YA, domingo 30 de junio de 1968
Gran victoria de Alburquerque en el Gran Premio
Se impuso como jinete, propietario y preparador
Los aficionados acogieron el éxito clamorosamente
Teníamos ya redactadas bastantes lineas sobre las carreras de ayer tarde cuando con el Gran Premio nos llegó la bomba de su resultado: el duque de Alburquerque, con su yegua TEBAS, ganaba tan codiciada carrera y, por si fuera poco, con once kilos y medio más de los señalados por las condiciones de la prueba. En la técnica del hipódromo un kilo se dice que equivale a un cuerpo, y un cuerpo son dos metros, con lo cual, siempre en teoría, la desventaja de TEBAS por el peso se podía cifrar en sus buenos veinte metros. Pero, a pesar de todo, ganó.
Para el crítico de carreras de caballos la cuestión es peliaguda: primero tiene que opinar y lanzar favoritos, y la mayoría de las veces al día siguiente tiene que explicar el porqué aquellos no ganaron y lo hicieron otros. Una razón primaria es la común a todos los deportes: si siempre ganara el favorito, este deporte no existiría.
Nada más terminar la carrera, el duque decía entre sonriente y fatigado: "He tenido mucha suerte; desde mi sitio en el pelotón he ido viendo cómo todos tenían inconvenientes y sufrían encontronazos, mientras TEBAS ha galopado como si fuera sola". Esto es parte de lo que entra dentro de la incertidumbre del "turf", y a ello tenemos que añadir la categoría internacional del duque, la ventaja de entrenar fuera de Zarzuela, con lo cual el desgaste de sus caballos es menor, y el magnífico momento de la yegua, en lo cual vuelve Alburquerque a primer plano, ahora como entrenador.
La carrera
El orden de llegada de este Gran Premio, detrás de TEBAS, fué: FLORIÁN, DONAGUA, GUARANÍ, ADAR II, RELTAJ, MASPALOMAS, SNOBÍSSIMO, KAREL, MANGANGÁ, FEÍTA, GRIBÚ, CHANT D'AROMES, GOLFO y DON QUIJOTE.
En el "paddock" resaltaba el aspecto de SNOBISSÍMO, que luego, durante el recorrido, fue a menos, posiblemente por el fuerte calor; RELTAJ estuvo desapercibido; los dos Ipintza -ADAR y KAREL- bregaron en la cabeza para al final hundirse; lo mismo sucedió a GRIBÚ; DONAGUA luchó en los lugares de compromiso, GUARANÍ dio un arreón tremendo en la recta de enfrente, y FLORIÁN estuvo bien cuidado por su jinete, que al final pudo sacar de él todo el partido posible.
La carrera de TEBAS fue muy simple; se dejó llevar en el pelotón; a doscientos metros de la meta encontró un hueco cerca de la cuerda y por él se metió para aguantar con maestría los embates de sus enemigos, a los que sólo aventajó por un cuello, y luego, entre los colocados, tres cuartos de cuerpo, corta cabeza y dos cuerpos. El tiempo de dos minutos cuarenta y tres segundos dos quintos no es excesivamente bueno, pero sí semejante al de TOTÉ el pasado año y al de NEMBUTAL en 1960.
La copa le fue entregada al vencedor por el general Villaba entre grandes aplausos y algunas muestras de disconformidad de los que miran más a su bolsillo que al deporte.
Buena prueba de cómo llegó a la mayoría tan inesperada victoria la tenemos en la clamorosa ovación que acompañó a Alburquerque a su regreso al peso y la aglomeración de los aficionados, que impedían el avance de la yegua, a la que querían tocar en una explosión de entusiasmo como nunca hemos presenciado en el hipódromo, un hipódromo superlleno, a pesar del calor tórrido que se disfrutaba. (MIRADOR)

Diario ARRIBA, domingo 30 de junio de 1968
Sorpresa en el Gran Premio de Madrid
TEBAS, conducida por el duque de Alburquerque se impuso a todos los favoritos
Mucho hemos escrito y mucho se ha hablado del extraordinario jinete que es el duque de Albuquerque. Por millares se cuentan sus montas maestras y pundonorosas, en las que siempre pone de su parte todo lo que sabe, que es mucho, para defender sus colores y, por ende, la confianza que depositó en él el aficionado apostante.
Pero con ser muchos los aciertos de este modelo de deportista, nunca había llegado a la marca que ayer, al filo de las ocho de la tarde, establecía Beltrán Osorio montando a su yegua TEBAS, lógicamente abandonada por el favoritismo de los expertos, puesto que los enemigos con que se enfrentaba esta vez eran muy superiores -o así lo creíamos- con relación a los que había encontrado en otras ocasiones y porque, además, el peso asignado a la yegua por las condiciones de la carrera era once kilos menor que el que en realidad, y por la monta de su propietario, habría de llevar en la carrera.
No contábamos nadie -o por lo menos los muchos más- con que el duque de Alburquerque es un jinete de excepción, un fuera de serie. Colocó a la yegua en una posición intermedia y allí se dedicó a observar a sus enemigos, aprovechando los errores de la mayoría de ellos y, buscando el lugar y el hueco más a propósito para ganar terreno. Así, favoreciéndose con la pequeña batalla campal desencadenada en la curva final entre los que iban por delante, encontró el sitio y pasó a la cabeza. Ya era ganador el duque, que, sin embargo, se veía forzado a realizar una exhibición de su energía al tener que defenderse en los últimos metros del acoso insistente de Carudel, que, sobre FLORIÁN, se salvaba del naufragio de montas desacertadas, calificación que también merece Adolfo Barderas, que, con GUARANÍ, terminaba cuarto.
Después del gran triunfo del duque, la apoteosis. Jamás se ha presenciado en un hipódromo la ovación clamorosa que el público tributó al duque de Alburquerque, máxime teniendo en cuenta que en el negociado de apuestas era un descargado absoluto al pagarse el ganador a más de tres mil pesetas por cada veinte. Pero hubo algo más, los jockeys profesionales, absolutamente todos, felicitaron efusivamente al gentlemen que les había dado una lección memorable y que había sido "el mejor", logrando así el millón codiciado, como rezaba una expresiva pancarta exhibida por uno de los millares de aficionados que aclamaban al campeón de nuestros hipódromos.
Ya hemos señalado la excelente carrera de FLORIÁN y la buena monta de Carudel, así como la meritoria colocación de GUARANÍ en cuarto lugar. DONAGUA fue tercero, fríamente conducido por el italiano Camici, que únicamente mejoró los desaciertos de su compañero de cuadra y compatriota Dettori, que no acertó con SNOBÍSSIMO. Román Martín luchó con la rebeldía de ADAR II, montado con alguna precipitación y que quedó quinto. El jinete Borrego adoleció del vicio en él habitual de quedarse desconectado para intentar venir en tromba cuando no existe ya posibilidad de batir a caballos que galopan, circunstancia que justifica el sexto puesto logrado por RELTAJ. MASPALOMAS, en tono menor, figuró poco en el recorrido, terminando séptimo. Todos los restantes no destacaron para nada. (RASCÓN LÓPEZ)

MARCA diario nacional de los deportes, domingo 30 de junio de 1968
Increíble, pero emocionante y cierto, triunfo de TEBAS en el Gran Premio de Madrid
Manifestación de admiración y entusiasmo para el gran gentlemen triunfador
¡DUQUE ERES EL MÁS GRANDE!
El Hipódromo, a rebosar, muy justificadamente; el acontecimiento bien se lo merecía; la propaganda ha hecho el resto, y la incertidumbre sobre el resultado del Gran Premio contribuía a que la gente haya acudido en masa. La TVE habrá servido de propaganda, ya que la TV no es lo mismo con las carreras de caballos que con otros espectáculos, como el fútbol o los toros. Las carreras hay que verlas en el Hipódromo y aún con gemelos; por ello, cuando se televisa el fútbol suele restar público al espectáculo; en el turf no hay ese peligro, ni mucho menos; por ello, insisto en que constituye una propaganda más que con toda solicitud hace televisión, contribuyendo al "Contamos contigo".
No hay mesa sin ocupar y la columna de autos hacia el Hipódromo ha sido interminable, aunque anoche salió mucho público motorizado de Madrid hacia el campo o comienzo de vacaciones.
Todo era el Gran Premio, y empecemos por decir que hoy hay que posponer todo al hecho insólito, no tan insólito como parece, que el duque de Alburquerque, contra todo pronóstico, contra viento y marea, pues viento y marea significa llevar once kilos y medio  más de los asignados, haya triunfado clamorosamente en el Gran Premio. Ningún técnico creíamos en que TEBAS (cinco años, por ALFÍDIR y HALLADA) podía ganar; otros muchos nombres se han barajado durante la semana, pero a nadie se le ocurrió el de TEBAS.
Pero es que los aficionados no contaban con un factor muy importante, y este factor es que, aparte que la yegua galopa más de lo que el propio duque creía, y que haya sido cuidada con esmero para su puesta a punto por el propio Alburquerque, es que este gentleman, de avanzada edad para el deporte, es un jinete que les da, que les ha dado "sopas con honda" a todos los jinetes participantes en el Gran Premio, incluidos ciertos "fenómenos" extranjeros. Sí, porque hoy el duque ha dado la mejor lección de bien montar, habiendo dado muchas en el Hipódromo.
No comprendo actuaciones de esos jockeys extranjeros, como Camici, un veterano que ha tenido un final de pena con DONAGUA, que aun habiendo estado tercero en la carrera, podría quizá haber sacado más tajada de su clase en forma y calidad, hoy día el mejor tres años del conde, ganador del Derby. También Carudel se ha retrasado un tanto en el ataque, y GUARANÍ ha confirmado su éxito del Beamonte. Porque hay que decir que los cuatro primeros han estado en un pañuelo, como puede apreciarse, si se aprecia, en la fotografía que de la llegada publicamos y las distancias oficiales: cuello, ¾ c. y corta cabeza. Después, a dos cuerpos, el quinto, ADAR II, y detrás, RELTAJ (sexto) y luego todos los demás, MASPALOMAS, SNOBÍSSIMO, etc.
Tampoco entiendo como unos profesionales de categoría han dejado el camino libre al duque para que éste pudiera pasar la valla simbólica que tenía delante, aunque tienen la disculpa de que el duque se metió, por su valentía y decisión, por donde otro jinete no lo hubiera hecho.
El hecho es que en el Gran Premio, después de tantas conjeturas, se ha impuesto el jinete que puede muy justamente enorgullecerse de ser el mejor jockey que ha habido en el Gran Premio, y así, con poco que la yegua ayude, el triunfo era seguro. Bien satisfecho puede estar Alburquerque. Yo le doy la enhorabuena y le digo: ¡Duque, eres el más grande! El público, los aficionados, así lo han comprendido, y en mi vida he visto ni oído una ovación tan incesante, tan continuada, tan clamorosa como la que ha escoltado al duque al regresar a balanzas, al hacer el peso y al serle entregado el soberbio trofeo del Ayuntamiento por el general Villalba, en representación del Municipio madrileño.
El triunfo de TEBAS fue, no cabe duda, una sorpresa, pero no olvidemos que Alburquerque, con CAPRICHOS, ganó a fines de 1966 el Gladiateur, y con TEBAS, el Campeonato de la Fegentri 1967, y que en el Gran Premio 1967 corrió bien, aunque un corte le impidió estar más cerca, y también con 60 kilos.
FLORIÁN merece un parrafito; iba fenomenal de peso, recibía dos kilos y la edad de DONAGUA y está segundo, y a un lado el tres años de Villapadierna, que es más regular, el que más ha demostrado, aunque iba castigado con la deplorable monta. En FLORIÁN hay un muy buen caballo que hoy ha hecho un magnífico papel, así como GUARANÍ que confirma su categoría.
MASPALOMAS, sin disculpa de plomo, confirma que en el momento actual el magnífico MASPALOMAS está para pocos compromisos de categoría, y a SNOBÍSSIMO quizá un jinete más conocedor de sus condiciones le hubiera llevado mejor.
Final dedicado a un gran jinete: Nos has emocionado con tu triunfo, has emocionado poniendo un nudo en la garganta a los verdaderos aficionados; a los jinetes que fuimos y a los que son; verías qué ovación se te tributó. Aplausos sinceros, verdaderos, que salían del corazón de todos los que te admiramos como jinete, como aficionado y como caballero, duque, descansa esta noche tranquilo; has culminado tu carrera hípica con el mejor y mayor éxito que propietario-jinete puede soñar. Tú, seguramente, con él soñabas, pero como lo has hecho, despierto. Dios lo ha querido porque te lo merecías y te lo has merecido. Un abrazo, Beltrán. Eres el más grande. (NEMESIO FERNÁNDEZ-CUESTA)
LA EMOCIÓN DEL DUQUE
A través de MARCA, mi gratitud por el cariño con el que me han tratado los aficionados
TEBAS, criada por mí en la finca El Soto, me ha dado la mayor alegría de mi vida
¡Bravo, bravo, bravo! Uno no puede expresar con ningún adjetivo la fantástica victoria de Alburquerque en el Gran Premio de Madrid. Algo realmente indescriptible. El duque, apretujado por los "hinchas" -en el Hipódromo también los hay-, tuvo que ser protegido por los comisarios para que el gran jinete pudiera cumplir con los requisitos del peso. Por fin, tras grandes esfuerzos, llegamos al cuarto de los gentleman. Como no queremos cansar al extraordinario jinete, le hacemos rápidas preguntas a las que Alburquerque responde:
- A través de MARCA, mi gratitud por esos aplausos y ese cariño con el que he sido tratado. En la carrera he tenido suerte. Encontré un hueco... y me colé por él. TEBAS está criada por mí en mi finca de El Soto y hoy me ha proporcionado la mayor alegría de mi vida. Cuando usted me llamó por teléfono para recoger mis impresiones, le dije que la yegua tenía una mano delicada. Así era; por eso no pude darla el entrenamiento habitual, pero ya ha visto usted cómo ha ganado. Yo tampoco creía en este triunfo... Nadie entendemos de caballos. Estoy emocionado.
De pronto nos arrebatan al duque; propietarios y miembros de la Sociedad de Carreras se lo llevan al palco de honor; allí, los dueños de los caballos que han estado batidos le felicitan en un gesto cargado de deportividad. "Monta como Lester Piggott; ¡que tío!", dicen algunos.
Alburquerque nos da las últimas impresiones:
- TEBAS supo responder cuando la pedí el esfuerzo, insisto en que he tenido mucha suerte.
Y aquí termina esta corta entrevista. El duque ha ganado como propietario, como criador y como jinete de TEBAS. Él dice que ha tenido suerte; nosotros creemos que la suerte la tiene el Hipódromo español por tener un hombre de esta categoría. ¡Qué manera de montar! (EL DUENDE)

Diario EL ALCÁZAR, lunes 1 de julio de 1968
Espectacular triunfo, con TEBAS, del duque de Alburquerque
Con bastante público, pero sin llegar al lleno esperado, y mucho calor, se celebró el sábado el Gran Premio de Madrid, sobre 2.500 metros, con una dotación de un millón de pesetas.
La prueba se presentaba bastante abierta, con varios candidatos al triunfo, tanto entre los caballos de tres años, como entre los veteranos.
El duque de Alburquerque con su yegua TEBAS produjo una de las mayores sorpresas que se han dado no sólo en el Gran Premio, sino en todas las carreras disputadas en España, desde hace muchos años. Por no dar el peso de 49 kilos que tenía asignado por las condiciones de la carrera, fue montada por su propietario y entrenador, a sesenta kilos y medio, es decir, once kilos y medio de más.
Esta circunstancia hizo que fuera completamente descartada por todos los aficionados, produciendo unos dividendos extraordinarios. Ciertamente tuvo varias circunstancias en el desarrollo de la carrera que facilitaron el triunfo de TEBAS, una curva final con demasiados empujones, caballos no excesivamente bien dosificados, algún palo a destiempo y falta de empuje en los metros finales, pero a pesar de todo, el triunfo es verdaderamente sorprendente por las condiciones de peso en que iba la yegua.
Impecable la puesta a punto y la monta del duque de Alburquerque, al que esperamos verle repetir el triunfo para confirmar el valor ascendente de la yegua que ha batido, concediendo kilos a MASPALOMAS y a dos kilos de RELTAJ, lo que representa una hazaña difícil de igualar.
Este triunfo debe situar a TEBAS en la cabeza del handicap.
Merecido triunfo de una afición ejemplar y una dedicación completa durante muchos años, que tiene ahora su premio con esta victoria.
DONAGUA, GUARANÍ y ADAR fueron tercero, cuarto y quinto, y los tres pudieron estar más cerca de encontrar más facilidades en la carrera. DONAGUA confirma ser el mejor de la generación y, además, que no es necesario que corra en cabeza. GUARANÍ atacó excesivamente pronto, en nuestra opinión, y por ello no logró la victoria.
Meritorio segundo puesto de FLORIÁN, en buenas condiciones de peso, rematando bien y pudiendo haber ganado de no ser ligeramente estorbado y sobrando quizá algún palo que no fue bien recibido por el caballo.
RELTAJ y MASPALOMAS corrieron discretamente, sexto y séptimo, demostrando que los kilos cuentan, al menos en bastantes casos, y que quizá no sean tan buenos como se creía. En líneas generales, seguimos opinando que es mejor la actual generación de los tres años, ya que los tres caballos punteros de la misma sólo fueron batidos por una TEBAS asombrosa y FLORIÁN en buenas condiciones de peso.
KAREL, segundos colores de la yeguada Ipintza, tomó la cabeza, seguida por su compañero de cuadra ADAR, y GRIBÚ. En la recta del río es ADAR quien toma la cabeza, conservándola hasta la entrada de la recta final. GUARANÍ presenta su ataque, y cuando parece ganadora, surgen TEBAS y DONAGUA; los tres caballos luchan emparejados, mientras por el exterior avanza fuerte FLORIÁN, que ha tardado en encontrar hueco para pasar. Los últimos metros son de gran emoción, con los cuatro caballos muy igualados. Triunfa TEBAS por un cuello sobre FLORIÁN, con DONAGUA y GUARANÍ, muy cerca. (RAMÓN RUSH)

AS diario gráfico deportivo, domingo 30 de junio de 1968
Contra todo pronóstico, el duque de Alburquerque, con TEBAS, ganó el Gran Premio de Madrid
Por detrás quedó el grueso lote de favoritos, con su abundante representación extranjera
La jornada de ayer en el hipódromo de La Zarzuela va a ser inolvidable para el cronista por diversos aspectos. El calor reinante que a medida que iba transcurriendo la tarde se iba haciendo insoportable, fue uno de ellos. Otro, la gran afluencia de aficionados que acudieron en masa a presenciar la gran carrera, aunque fue un número menor que en otras ocasiones, seguramente por causa de la fuerte temperatura. Y, el principal, por la gran victoria conseguida por ese extraordinario y fabuloso jinete que es el duque de Alburquerque. Ninguno de los que asistieron al desarrollo del Gran Premio podrá olvidar en mucho tiempo la sensacional actuación de este jinete. Nunca hemos escuchado en el hipódromo tan fuertes y prolongadas ovaciones a un vencedor, después de batir a los grandes favoritos, lo que significa la pérdida en las apuestas de miles de boletos. A pesar de ello, el magnífico aficionado madrileño, comprendiendo el alcance de la hazaña lograda por su jinete preferido, se olvidó por completo de las pesetas perdidas, lanzándose a aplaudir y vitorear al ganador como si se tratase del favorito. Hace muchos años que asistimos a las carreras y nunca hemos podido presenciar algo semejante. El duque de Alburquerque había hecho todo lo que se puede hacer en las carreras. Únicamente le faltaba ganar el Gran Premio de Madrid. Ayer lo consiguió. Pero, además, en qué circunstancias. Algo fabuloso.
Quince fueron los participantes en esta edición del Gran Premio de Madrid, que se presentaba como una de las más difíciles que se han corrido. Eran muchos los que figuraban entre los elegidos, sin que ninguno destacase sobre los demás. La igualdad era total. De un lado, los viejos, con su clase indudable y su "palmarés" a cuestas. Del otro, los jóvenes, brillantes vencedores de las carreras clásicas de la temporada, que, además, iban magníficamente situados en la escala de pesos. Ya, en la cena "poule" de la noche anterior, se comprobó la enorme igualdad que existía, al no aparecer ninguno claramente destacado. Se vió el "miedo" que existía entre los propietarios y aficionados. Además, los más destacados propietarios trajeron del extranjero a varias fustas consideradas como las mejores en sus países respectivos, con el objeto de que montasen a sus pupilos. Bueno, pues todo esto no fue nada para el duque de Alburquerque. Su actuación fue extraordinaria. Siempre marchó bien colocado durante el recorrido. Ello le permitió que cuando en la curva de El Pardo, hubo los consiguientes empujones y molestias entre los participantes, él se encontrase fuera de todo, ayudándole para encontrar el camino libre hacia la meta. De esta forma, al abordar la recta final, se encontró situado magníficamente, sin nadie que le estorbase, lo que hizo que empujando como él sabe hacerlo a su yegua TEBAS -resentida de una mano- para por el centro de la pista avnzar impetuosamente, logrando sostenerla y defenderla de los ataques de sus rivales que intentaban inútilmente batirle. Su especial manera de empujar en los metros finales y su gran energía se hicieron patentes, una vez más, consiguiendo vencer en la única carrera que le faltaba por ganar: el Gran Premio de Madrid.
Su regreso al recinto de balanzas fue apoteósico. Sin casi poder avanzar llegó al recinto acotado, en donde escuchó una de las mayores ovaciones que se han tributado en nuestro hipódromo. Todos, propietarios derrotados, aficionados y público en general, le hicieron patente su felicitación por la magnífica demostración que acababa de realizar. Hay que destacar que al decidirse a conducir a TEBAS en el Gran Premio, le supuso el recargo de 11,5 kilos, lo que iba en notable perjuicio de la yegua. A pesar de ello, su victoria fue rotunda. Se impuso a todos, nacionales y extranjeros. En nuestra larga vida de carreras no hemos conocido jinete igual. No admite parangón. Desde estas columnas le enviamos nuestra más cordial y sincera felicitación, por tan fantástica y justa victoria, justo premio a una vida dedicada casi por completo a los caballos.
De sus rivales, qué vamos a decir. En primer lugar, que FLORIÁN, confirmando su gran momento y su excelente situación en la escala, escoltó a la ganadora, quedando a un cuello de ella. Carudel, volvió a confirmar su extraordinaria valía. Tercero, DONAGUA, al que el jinete italiano Camici, le condujo con poca fuerza, principalmente en los últimos metros, en donde casi no le movió. Fue una lástima, pues, pudo conseguir el segundo puesto, de haber sido mejor montado. Cuarta, GUARANÍ, de la yeguada Donostiarra, con Adolfo Barderas. A continuación, los tres favoritos: ADAR II, RELTAJ y MASPALOMAS. Su carrera fue buena, pero sin llegar a dar todo lo que se esperaba de ellos. Del resto, nada, se limitaron a ser simples comparsas de la carrera.
El ambiente del hipódromo, extraordinario. Hasta hubo pancartas, como si estuviéramos en el fútbol. Y eso que la fuerte temperatura invitaba más a ir a una piscina que ir a las carreras de caballos. Pero para nosotros, lo mejor fue el ambiente deportivo que reinó entre todos. A pesar de perder la mayoría de los aficionados, todos, completamente todos, tributaron una de las más fuertes ovaciones que hemos podido escuchar en el hipódromo. Nuestra enhorabuena. Así es una verdadera afición. (A. BITTINI)
CON EL DUQUE DE ALBURQUERQUE DESPUÉS DEL GRAN PREMIO
"Yo quería demostrar, solamente, que la yegua es muy buena"
"Todo el mérito corresponde a TEBAS"
El Gran Premio de Madrid se corre sobre una distancia de 2.500 metros. Ya lo saben ustedes. Bien. Cuando iban los caballos por los 2.498 metros surgió de las gargantas de los aficionados una frase: ¡El duque!
Sí; el duque de Alburquerque resistió con TEBAS el final, en tromba, de Carudel, con FLORIÁN.
El regreso a balanzas fue apoteósico. Todo el mundo, a pesar de que en sus boletos de apuestas no llevaban a TEBAS, aplaudió con más fuerza que nunca. El duque recibía de este modo el más cálido homenaje que haya podido recibir en su vida.
Su afición por los caballos (propietario, preparador, jinete, criador, etc.) ha culminado en su sueño dorado: ganar el Gran Premio.
TEBAS, según la escala de pesos, debería haber portado 49 kilos. El duque de Alburquerque arriesgó "a priori", su probabilidad al aumentarle diez kilos y medio más, convertibles en diez y medio menos por aquello de la sabiduría de su propietario y jinete.
Cuando, después de su victoria, fue a pesarse para cumplir con los requisitos que exige el Reglamento, el juez de peso, don Rafael Castellano, abandonó su bolígrafo y la libreta oficial para aplaudir al gentleman.
- Sabía que la yegua iba a correr bien, pero ganar... ¡no! -fueron sus primeras palabras-.
- ¿No esperaba entonces terminar entre los tres primeros..., por ejemplo?
- No. Yo he sido el primer sorprendido. Mi deseo, al participar en el Gran Premio, era demostrar a todos que TEBAS es muy buena. Así de simple.
- ¿Puede usted decirme cómo ha visto la carrera?
- Objetivamente he de decir que yo he salido beneficiado de la lucha que han mantenido en la curva los que iban delante de mí. He tenido mucha suerte, porque me dejaron pasar por el mejor hueco. Al situarme a la altura de los primeros se terminó mi labor. El resto lo hizo la yegua. En ella radica el éxito.
Mientras hablo con el duque de Alburquerque, todos los jockeys profesionales se acercan, uno a uno, a felicitarle. Le dedican palabras de admiración. Un detalle bonito y deportivo.
- Usted me dijo hace quince días que la participación de TEBAS en el Gran premio era dudosa, porque la yegua padecía una lesión en un casco. ¿Cómo consiguió curarla en el tiempo récord de dos semanas?
- TEBAS participó ayer sin estar del todo curada. Durante el recorrido tuve que tener cuidado para no molestarla. Cuidados continuos es la receta aplicada a TEBAS en estos quince días.
- Señor duque de Alburquerque, ¿supone algo el que TEBAS haya participado en carreras de vallas y genrlemen durante su vida de carreras¿ ?Es una ventaja sobre los demás que tomaron parte en este Gran Premio?
- Sin duda. Ella está acostumbrada a portar con pesos muy altos y a realizar un elevado número de metros por carrera. para los que se han enfrentado a ella, la distancia de 2.500 metros es muy larga. Para TEBAS, no. Ella, por otra parte, ha ido con peso cómodo. Hacía mucho tiempo que no corría con sólo 61 kilos.
El duque de Alburquerque sigue recibiendo felicitaciones de todos. Se dirige al palco presidencial para tomar una copa con sus amigos. Un empleado que vigila la puerta de este recinto me niega la entrada alegando estar repleto. Yo insisto en entrar. El sigue en sus trece. "No pasa nadie más" Después de decirme esto, deja pasar a cinco señores. Yo pienso cómo no puede caérsele la cara de vergüenza.
Mi entrevista con el duque de Alburquerque queda incompleta por este motivo. ¡En fin! Mi pase de "Libre circulación" se ha quedado inútil.
Mi compañero (y, sin embargo, amigo) Francisco Quílez, que diría Alfonso Sánchez, me dijo que nunca había hecho tanto calor en una tarde de Gran Premio. Los programas sirven de abanico.
La copa del Gran Premio, que entregó el general Villalba al duque de Alburquerque, lleva grabada esta inscripción: "Gran Premio de Madrid. 29-VII-1968". ¡Curioso! Un error de grabación. El Gran Premio se corre en junio y no en julio.
En el capítulo estadístico hay que señalar que esta XLV edición ha sido el triunfo rotundo de los viejos. Con TEBAS son cinco los caballos y yeguas de cinco años que han logrado la victoria en esta prueba. Los anteriores fueron: NOUVEL AN, en 1920; COLINDRES, en 1929; ATLÁNTIDA, en 1931, y NERTAL, en 1963. Los tres años vencieron en veinticinco ocasiones. Esta vez no han podido aumentar la cifra, como era presumible. (VENTURA GIL DE LA VEGA)

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